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ACTUALIDAD.- Las hijas "tenebrosas" de Zapatero

Menudo revuelo internacional se ha creado con la foto de las hijas "tenebrosas" del presidente Rodríguez Zapatero en su visita a Estados Unidos. Pobrecitas. ¿Quién las habrá vestido así o ese es el gusto de estas jóvenes españolas?... La imagen fue captada el 23 de septiembre de 2009 en el Metropolitan de Nueva York, tras una sesión de trabajo de la Asamblea General de la ONU, donde el presidente Barack Obama y su mujer ofrecieron una cena a diversas autoridades.

ZP acudió acompañado de su mujer, Sonsoles Espinosa, y de sus dos hijas. Pues si no quieren llamar la atención, lo tienen fácil: o se quedan en su casa o se visten de otra forma, porque así, afortunadamente, no se viste la mayoría de los jóvenes españoles. Pero lo peor de todo es que el matrimonio intentó, sin éxito, que la imagen no fuera difundida. Los medios de comunicación libres sí publicaron la fotografía, que no tiene ningún desperdicio.

Las chicas, reitero pobrecitas, ofrecen un aspecto que da miedo a primera vista. Parecen dos brujitas salidas de un cuento o un proyecto de mala hada. Espero que la próxima imagen que veamos de estas jóvenes, con la cara pixelada o no, sea más atractiva visualmente hablando. Claro que viendo el tipo de la madre a lo mejor se entiende mejor la historia de esta instantánea. Y la señora Obama tan elegante como casi siempre...

OPINIÓN.- "Al carajo, yankis de mierda"

(Artículo de opinión de Fernando Jáuregui, editor y director del periódico digital Diariocrítico.com)

"A veces resulta difícil creer hasta dónde llega el desprecio de algunos líderes políticos por los usos y normas internacionales, incluyendo esas leyes no escritas que se refieren a la buena educación. Ahora lo digo, claro está, por ese Hugo Chávez que se permite clamar aquello de "al carajo, yanquis de mierda", mientras expulsa de Caracas al embajador norteamericano, en solidaridad con su compañero, el mandatario boliviano Evo Morales, que hizo lo propio.

Como español que ama Latinoamérica, confieso que estoy preocupado por lo que pueda pasar. He pasado parte de mis vacaciones veraniegas en Bolivia y en Ecuador, y he podido comprobar hasta dónde llega la división social, en buena parte –que no en todo—propiciada por la acción de unos gobernantes que actúan de manera ciertamente sectaria. Dentro de unos días viajaré a Venezuela, otro país hermano en el que veo perspectivas no demasiado tranquilizadoras.

Los "yanquis de mierda" a los que el jefe del Estado venezolano se permite el lujo de mandar al carajo son los poderosos vecinos del norte, un país en el que el propio Chávez y su régimen tienen no pocos intereses: ¿hasta dónde, hasta cuándo, se le podrá perdonar al bolivariano ejercer el poder –legítimamente, desde luego— sobre un país que es un puro barril de petróleo? ¿Hasta qué punto se puede jugar con unos Estados Unidos que, es cierto, ahora están distraídos con su propio proceso electoral, pero que, gane quien gane, tendrán que restablecer el orden con los Estados más incómodos al sur de Río Grande?

América Latina tiene, puede tener, un espléndido futuro. Ahí está Felipe Calderón augurando que México será una de las diez naciones más poderosas del mundo dentro de una década, y ha sido una profecía que no ha extrañado demasiado a nadie. También, por ejemplo, Colombia, Argentina, Venezuela –y, por descontado, Brasil— son capaces de llegar en no mucho tiempo a estar en el pelotón de cabeza. Pero no será sin una dirección clara, dejando atrás las contradicciones, abogando por una mayor justicia social y por una mejor estabilidad política.

Y, desde luego, por una seguridad jurídica mucho más firme que la que actualmente impera en algunos de los países citados, y en otros más pequeños.Y, desde luego, la senda de la prosperidad no pasa por reformas constitucionales arbitrarias, por desplantes a los inversores –de eso, los españoles saben bastante—ni, menos aún, por mandar al carajo a los ‘yanquis’, mientras se difunden, desde el palacio presidencial caraqueño, rumores –puede que no del todo falsos, pero sí falsos en parte—acerca de presuntos intentos de golpes de Estado. Chávez, se ha dicho muchas veces, manda en un país demasiado importante como para ser el histrión del mundo. Y agárrense, que se acercan la Asamblea de las Naciones Unidas, ante la que Hugo Chávez suele deleitarse en montar su ‘numerito antinorteamericano’, y la ‘cumbre’ iberoamericana, en cuya última edición el mandatario venezolano acaparó un protagonismo, creo que muy poco deseable, en su polémica con el Rey Juan Carlos.

Respeto a Chávez como gobernante instalado –ahora—por el poder de las urnas. Entiendo su populismo, que sin duda le conecta con un sector mayoritario de su pueblo. Pero no entiendo todo lo demás; especialmente, que coloque a Venezuela permanentemente en la cuerda floja. Porque meter permanentemente el dedo en el ojo del gran imperio casi nunca sale gratis".

SOLIDARIDAD.- La ONU premia a Sevilla por su ayuda internacional

La ciudad de Sevilla va a contar con una oficina del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), con sede en Ginebra (Suiza), por los planes de ayuda internacional impulsados en los últimos años por la Junta de Andalucía y por los ayuntamientos de la provincia sevillana, muchos de los cuales tuvieron como destino Iberoamérica.

Andalucía y los ayuntamientos sevillanos destinan al año a sus programas de cooperación internacional al desarrollo 120 millones de euros. Por su situación geográfica y por su significado histórico, seguro que Sevilla será una excelente sede en su doble función de vertebrar y encauzar la ayuda europea hacia el continente africano y hacia los países latinoamericanos.

África y América necesitan ayuda, pero sus ciudadanos también precisan políticos responsables que sean capaces de generar la confianza necesaria para que las multinacionales económicas puedan invertir en sus territorios con garantías y con leyes que eviten la explotación de las clases más desfavorecidas.