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La bandera republicana española llega a Chile

Resulta cuanto menos curiosa esta historia. Hace unos días, mientras visitaba la localidad chilena de Valparaíso, me topé en un local de ambiente con una bandera de la Segunda República de España (régimen imperante de 1931 a 1936).

El local de ocio se llama 'La Piedra Feliz' (http://lapiedrafeliz.cl/index.html) y está en pleno paseo marítimo. Según la versión que me ofreció uno de los camareros, tres meses antes “una delegación española” visitó el establecimiento y el “embajador” español (sic) dijo al dueño que no veía su bandera. Éste le contestó, siempre según este trabajador, que la bandera española figuraba en el local, como se puede apreciar en las fotos, cerca del cartel de Pablo Neruda.

El “embajador” le dijo que en fechas próximas le haría llegar su bandera, y días después llegó al establecimiento la bandera de la Segunda República, la que desde entonces pueden contemplar los clientes de este pub-discoteca. Esa es la historia que me contó el ‘mesero’. No pude entrevistarme con el dueño durante mi visita al local.

El hecho incuestionable es que la bandera republicana preside la pared principal de 'La Piedra Feliz' junto a las enseñas oficiales de otros países. Por cierto, el señor que aparece junto a la bandera 'roja' es un compositor local, autor de la canción 'La joya del Pacífico', en clara alusión a Valparaíso. Se llama Jorge Farias, ya fallecido (Fotos: José Luis).

Mi (primer) viaje a Chile

A finales de febrero de 2009 tuve la suerte de visitar Chile por primera vez.

Llegué en pleno verano austral, tras dejar en Madrid uno de los inviernos más crudos de los últimos veinte años, y no tardé mucho en comprobar en primera persona la influencia de España en ese estado sudamericano desde el siglo XVI. Unos 10.700 kilómetros separan a ambos países.
 
Nunca olvidaré el calor que experimenté al bajar del avión en Santiago. Esa impresión es difícilmente narrable. Hay que vivirla para sentirla. No basta con que otro te la cuente.

Igual me ocurrió al probar el pisco sour (la bebida nacional), degustar un barros luco (bocadillo a base de carne a la plancha con queso caliente), el pastel de choclo (maíz) o locos con mayo (marisco del Pacífico con mahonesa).
 
Emocionante también fue visitar el despacho reconstruido de Salvador Allende en el Palacio de la Moneda; las casas de Pablo Neruda (Isla Negra en la costa; La Chascona en Santiago o La Sebastiana en Valparaíso) o uno de los ascensores de 'Valpo' (Valparaíso para los chilenos). Por poner solo unos ejemplos de lo que cualquier turista no debe perderse en ese país, cuyo nombre en lengua aymara significa "Final del mundo"...
 
Recuerdo hoy con agrado mi visita a uno de los 'cafés con piernas' del centro de Santiago, donde simpáticas señoritas, ligeritas de ropa, sirven amablemente esa bebida al visitante, así como la subida en teleférico al Cerro de San Cristóbal o los paseos por La Alameda o por los barrios de Bellavista o Bellas Artes.
La presencia de carabineros ('pacos' para los locales) en la calle de cualquier ciudad hace que los foráneos se sientan seguros allí, tanto como si estuvieran en su propia casa.
 
Azul y bravío

De la costa de la Región V, la que visité, me quedé con las imágenes de un bravío Pacífico, de color azul intenso, rompiendo con rabia contra las rocas, y las que ofrecía la noche, con un cielo limpio, claro y muy estrellado.

Pude comprobar igualmente el fenómeno astrológico de 'Las Tres Marías'. Como su nombre indica, se trata de tres estrellas brillantes que están ordenadas en línea y que no se pueden contemplar desde el hemisferio norte.
 
Mi visita a Viña del Mar fue más breve, aunque tuve tiempo de ver su famoso reloj de flores y su paseo marítimo. Esos días la ciudad estaba revolucionada con la celebración de la cincuenta edición de su Festival de la Canción, evento cultural que pone fin al verano chileno.

Asimismo, recomiendo visitar Quilpué y El Totoral, dos municipios del interior y muy próximos a Viña y a 'Valpo', donde también se detecta la esencia de un pueblo que se desvive por atender al visitante.... Bien por eso.
 
El regreso

Y como todo lo bueno es breve, el tiempo se fue volando. Llegó la hora de la partida y yo regresé a mi país también por el aire.

Por supuesto con ganas y deseos de volver lo antes posible, lo que hice más veces en los años siguientes.
Ahora, cuando miro para atrás, recuerdo también que la Cordillera de los Andes me dio la bienvenida un lunes y me despidió otro lunes, el siguiente, con su mejor cara, gracias a los rayos de un Sol radiante.

Nada más llegar a mi despacho de Madrid y a mi invierno en aquella ocasión, hice mías las palabras que Ismael Serrano canta en ‘Vine del norte’: “…y en Santiago tantas cosas, hoy me muero por volver”.
 
 
 
 
 
 
 
 

FOTOGRAFÍA.- Los fuegos artificiales de Valparaíso (Chile)


Por algo tienen la consideración de los mejores fuegos artificiales de Sudamérica... Miles de personas se concentran cada 31 de diciembre por la noche en torno al puerto de Valparaíso (Chile) para ver en directo un espectáculo pirotécnico sin igual, con el que la localidad da la bienvenida al nuevo año (Foto: E.M.C.).

ACTUALIDAD.- Chile ama los fuegos artificiales


El pueblo chileno ama los fuegos artificiales, y siempre que se presenta la ocasión celebra sus festejos más importantes con llamativos espectáculos pirotécnicos. Si Valparaíso ofrece a residentes y turistas unos fuegos sensacionales con la llegada de cada año nuevo (estos están considerados por los expertos como los mejores de Sudamérica), la capital, Santiago, se desborda cada 1 de enero con una exhibición muy espectacular. Un resumen de estos últimos podemos ver en este audiovisual del Canal 13, donde podemos apreciar la cuenta regresiva y los fuegos que iluminaron el cielo de Santiago desde la Torre Entel para recibir el año 2009.